jueves, 1 de marzo de 2012

LA DELGADA LÍNEA DE LOS SUEÑOS

Sin comerlo ni beberlo, se encontró de frente con el más frío de los muros.
 Ese que se planta delante y no te deja respirar, que se lleva con él lo mejor de tus pensaminetos.
 Lo encontré sin saber que  me estaba esperando.
Y lo hacía para que mirara hacía otro lado.
 Que encontrara en la fealdad lo bello, en lo malo lo bueno y en lo insípido lo sabroso.
 Se me cayó el mundo encima.
 Lo peor, es que no sé bien si era mi mundo o uno que se me había impuesto desde fuera.
 Por eso no tenía por qué llorar por él.
No tenía que hacer un duelo de algo que no me pertenecía.
 Pero estaba sufriendo.
Parecía una carambola del destino algo hijaputa.
Parecía que se me había dado la vuelta a la vida.
Y yo creyendo que lo era todo, lo creí.
Y dejé que me abandonara la suerte.
Que se me agarrara la carcoma de los años.
Yo dejé de creerme alguien, para simplemente creerme yo.

viernes, 26 de febrero de 2010

Más allá

Suavemente tiró del hilo que mantenía en suspensión su vida. Trató de arrancar de su mente, todos aquellos pensamientos que teñían de gris días que a otros le sabían a gloria. Y quiso ser una de ello: una triunfadora. No valía la pena lamentarse de una vida burguesa que aprendió a vivir a través de otros. ¡ni siquiera era algo que había aprendido ella misma! No estaba dispuesta a malgastar segundos de su tiempo despreciando las cosas que en realidad le hacían feliz aún siendo poco convencionales. Y volvía a resurgir de sus cenizas. Volvió a escribir para sí misma su propia historia….

viernes, 30 de enero de 2009

Primer Dolor

Parece mentira, pero aún hoy habiendo pasado tantas batallas, sigo volviendo al mismo recuerdo. Me hago invisble y me siento detrás tuya, escuchando como tocas y como los últimos rayos de sol entran por la ventana del aula grande. Aquella que estaba al final del pasillo, la que daba al garaje de los autobuses y al jardincillo donde jugaba de pequeña. Sigo volviendo a la felicidad de antes, a los instantes que me cree y prolongo en el tiempo a través del recuerdo.
Ahora terminas de tocar, te giras y me ves, pero no me miras. Mi pensamiento no puede fijar tus ojos en mì... esa mirada que quise hacer mía desde siempre... que me hacía sentir, viva, desnuda, feliz..
He perdido la noción del tiempo, de la fantasía y del deseo. Sólo sé que dejé de pertenecerme para ser esclava de tu fantasma. Ese fantasma que se hizo tangible al descubrir tus besos... y eran tan reales como tú... pero son verdaderos en mi memoria más que en cualquier otro lado...como este sentimiento que me mata pero me hace mantenerme viva.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Lucía

13 de enero del 2002. Llegaba tarde. Abrí la puerta y ahí, de pie, estabas tú. Al lado, el piano. Cómo iba a imaginar en aquel momento que ese sería el principio de todos mis males… o de todos mis deseos…
Todavía hoy veo como cae la tarde y se cuelan entre las ventanas de aquel aula los últimos rayos de sol del día. Días que fueron eternidades a tu lado, mi vida, eternidades que se convertían en segundos, porque estar a tu lado, nunca debió de tener fin.
El universo que cree a tu lado, me hizo feliz… feliz como la niña que era enamorada del amor de un hombre que nunca supo que lo quería. Entonces te observo tocar sentada a tu lado. Detienes la música y me observas con tus inmensos ojos azules y me conviertes así en la mujer más especial del mundo. Mujer que antes no era y ahora soy.
Nunca las horas tuvieron tantos recuerdos. Nunca la magia del amor y del deseo se apoderaron de mi cuerpo.
Me gustaría decirte que en este tiempo he vuelto a sentir lo mismo por alguien que me correspondía. Pero no puedo. No puedo mentir ni a mí ni al mundo de que ha aparecido alguien como tú. Porque todavía guardo los besos que nunca me distes; los regalos que nunca creaste y las sonrisas que nunca me dedicaste. Porque hubo un tiempo que la felicidad tenía seis letras que eran tu nombre, espero que donde quiera que estés, a través de las múltiples conexiones que en la red se entemezclan, te lleguen mis últimos recuerdos…


Te sigo queriendo, amor mío…



lunes, 22 de diciembre de 2008

Diario de... el cambio de una vida

Y llegó un día que no tenía pensado que llegaría. Vivía de los recuerdos de un fugaz abrazo, de tardes al piano, de una vida a través de tus ojos... Y configuré mis sentimientos, mi presente a partir de hechos que en aquel momento, no existían... porque no podían ser...¡¡ cómo querías que pasara algo si eras menor Alba!!! la sociedad siempre poniendo trabas a las pocas cosas puras que existen en la vida... pero yo te quería...y ahora vas y después de siete años, sólo se te ocurre besarme y cambiar mi historia...darle la vuelta a mi vida como la diste en su día... y me dices que lo supiste siempre.. pero que no podía ser... que era menor... y que hago yo con todo lo que he puesto en mi memoria, en mis recuerdos??????

domingo, 5 de octubre de 2008

Marina

Los secretos que no nos contamos a nosotros mismos, acaban siendo una realidad a voces para todos aquellos que nos rodean. A mí me acaba de pasar.Tanto tiempo engañandome a mi misma, no podía surtir el mismo efecto en los demás.
A veces la realidad se vuelve caprichosa en la memoria de uno. Fabricamos recuerdos que jamás han existido para seguir sobreviviendo. Yo he tirado siempre de ellos para superar una realidad que me asqueaba. No puede ser que uno no pueda escribir su propia historia como lo hago yo en este blog, sino que no somos más que simples marionetas en manos del destino.
Para mí los años han pasado muy ràpido. He aprendido mucho en muy poco tiempo. La infelicidad de muchos momentos me ha servido para construir un mañana que debéría de ser maravilloso.
Espero que se puedan conectar los puntos algún día. Que tanto autoengaño y tanto amargura no sirvan para creer en un futuro mejor. Tal vez, eso nunca existan. Tal vez, sólo vea presentes como el de hoy....

domingo, 3 de agosto de 2008

A la sombra de mi ciprés

Hace años se me antojo un chico. Hace años que me di cuenta que las guapas triunfan en la vida más de lo que triunfo yo... y las zorras,y las delgadas, y las mentirosas, y las que engañan... en fin, todas aquellas que no se parecen a mí.

Todo en la vida se gana. Hay a gente que le cuesta más y a otra menos. Hay gente que no lucha y hay gente que se atreve a soñar todos los días de su vida con alcanazar sus metas, por muy difíciles que sean. Yo soy de las últimas. A veces perdar ciertas cosas es un triunfo personal. Lastres que en su día parecían la luz del sol y ahora no son más que quimeras desenmascaradas.

Por todos esos días en los que caen los mitos...